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CÓMO CONVIRTIERON UN COMMODITY ( la sal de cocina) EN MARCA GANADORA
DAVIVIENDA: HILO CONDUCTOR DE COMUNICACIÓN TOP OF MIND EN LA CATEGORÍA (COMUNICACIÓN DIVERGENTE : EMOCIONAL...)
AREQUIPE DE ANTAÑO : ENFOQUE, DIFERENCIACIÓN, MOVIÓ LA CATEGORÍA (SABORES, PREPACK CON OBLEAS, ALFAJORES CREANDO NUEVO CONSUMO)
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crepesywaffles.com/ - Crepes & Waffles es una cadena de restaurantes Colombiana que nace de la idea de dos mentes jóvenes, pareja de universitarios sobrada de fe en ellos UN NUEVO ESTILO, LAY-OUT, VARIEDAD, SOFISTICACIÓN Y RESPONSABILIDAD SOCIAL = ÉXITO
DE PRODUCCIÓN A DESARROLLO DE MARCA
El valor de la marca
Son muchas las empresas que centran parte importante de su estrategia de negocio en su marca, convirtiéndola en uno de sus activos más valiosos. Pero, ¿cómo se crea una marca y cómo se la da valor? El ‘branding’ es función vital del márketing , una actividad apasionante en la que la regla más importante es ser divergente
Branding es la palabra inglesa utilizada en márketing que hace referencia al proceso de creación de una marca. Hasta hace 20 años este concepto era conocido pero no gestionado, ni siquiera en el área del márketing. Hoy en día la creación de una marca se ha convertido, para muchas empresas, en la parte más importante. Para Tom Peters, , la marca es lo que nos define y es mucho más que márketing o logotipos. Branding no consiste en que compren más que a la competencia, sino en conseguir ser la única opción para el cliente. Si esto no fuera así, algo fallaría en la gestión.; 'pensar en una marca no lleva ni tanto tiempo ni tanto dinero si se tiene en cuenta que es uno de los factores más importantes en la consecución del éxito'.
El antes y el ahora
Diferenciarse hoy en día es más complicado que hace unos años, ya que antes había menos canales y menos competitividad. 'Operaban pocas compañías y pocos productos y sólo un canal', 'ahora hay más oferta que demanda, los mercados son distintos y la gente también'.
Lo esencial del valor de la marca se centra en tres dimensiones claramente distintas. Diferenciación: una marca debe ofrecer al cliente beneficios significativos, que le hagan diferenciarse de otras marcas. Lealtad, en este caso, en relación con su preferencia, satisfacción y compromiso: que la fuerza de la marca sea capaz de atraer y retener clientes satisfechos a través del tiempo. Por último está la consistencia, relacionado con su evaluación financiera, es decir, el valor en libros como resultado de las actividades de mercadotecnia que la empresa realiza para la marca.
En estos aspectos estratégicos del marketing de marcas, el Branding se posiciona como el principal proceso para conseguir que estos valores evolucionen con el objetivo de diferenciarse de sus competidores bajo una identidad comercial propia, reconocida y destacada.
En la actualidad, la creación de una nueva marca no sólo requiere de la inversión de recursos y aplicación de acciones estratégicas. La creación de una marca implica una apuesta sobre un proyecto a largo plazo puesto que crear una marca debe consistir, antes que nada, en definir una estructura estable como base intangible de su identidad y la esencia de sus propios valores.
Muchas compañías han conseguido crear una asociación de valores entre sectores y marcas que sin duda ha sido clave fundamental de su éxito y el reconocimiento alcanzado.
Es por ello que las marcas como activos intangibles o inmateriales que pueden influir en el valor de la propias empresas, son el elemento más importante y el centro de las estrategias que mantienen como objetivo el diferenciarse de sus competidores impactando y posicionándose en la mente de una audiencia global formada por millones de usuarios a los que Internet les ha dotado de un gran poder, convirtiéndolos en consumidores mucho más críticos y exigentes
LA IMPORTANCIA DE LA MARCA COMO ACTIVO DE ALTO IMPACTO «El verdadero valor de la empresa está en las marcas, que deriva en el posicionamiento de la imagen que transmite y su propuesta de valor para el consumidor y el mercado”
D. Montes Toro
Resumen
Las empresas de avanzada han asumido el hecho que una marca ganadora impacta en los ratios financieros de la organización, a partir de acciones que incidan con alto impacto, en la percepción de valor en el consumidor.
Se parte del hecho (axioma del marketing actual) que la marca dejó de ser un activo intangible, para convertirse en un activo estratégico del negocio y se debe manejar con proyección a partir de los propósitos centrales de la Empresa y a largo plazo.
Con el grado de importancia de la marca, una organización puede concentrarse en su crecimiento, determinando el aporte y el “rendimiento” de la marca en comparación con el resto de los componentes estratégicos y permite racionalizar esfuerzos y recursos que a la postre se verán reflejados en el corto y largo plazo. Con las marcas dinamizadas a su máxima expresión, las empresas evidenciarán su capacidad de sostenimiento y su futuro.
Palabras claves: activo, marca, posicionamiento, valor, alineación
Introducción
La marca dejó de ser un factor cualitativo que corresponde al área de mercadeo, para redimensionarse como uno de los Activos más significativos y de alto impacto en el enfoque empresarial y la construcción de valor. En algunas empresas asumen, que efectivamente "la marca" es importante, pero el grado de importancia es frágil en el sentido de los probables indicadores y del espectro de su funcionamiento. El hecho es, que al hacer la transición entre Activo Intangible hacia un Activo Tangible y de importancia superlativa, lo estratégico es el tratamiento integral y hacia el mercado que se le imprima a la marca.
Es de anotar, que un negocio en esta década vale más por la experiencia acumulada y demostrada que por los activos convencionales que son objeto de una inversión cualquiera; es decir, vale más la marca pues esta pasa de ser un activo intangible, a ser el activo más valioso de cualquier empresa; pues a través de ella se apalancan y se proyectan los resultados. El verdadero valor de una empresa (desde lo corporativo hasta el portafolio) es lo que el mercado esté dispuesto a pagar por ella, no el registro en libros.
Cada vez y con más frecuencia nos encontramos con casos en los que es necesario efectuar una adecuada valoración de activos de propiedad intelectual e industrial que posee una empresa a fin de hacer frente de manera idónea a diversas situaciones tales como cuando se pretende usar la marca para propósitos financieros o cuando simplemente lo que se intenta es comprar o vender una marca por el mejor precio de mercado.
Las marcas tienen un valor económico incuestionable por lo que son las que cada vez adquieren más fuerza como elementos de negociación. Cuando se presentan batallas por la adquisición o fusión de grandes empresas, las marcas representan los activos intangibles más valiosos que adquieren relevancia ante la inminencia de traspaso de acciones.
El valor de las marcas es todavía muy subjetivo, si bien se pueden emplear los métodos habituales financieros y gerenciales para identificar valores. A fin de realizar una adecuada valoración de tales activos intangibles será necesario , tener presente entre otros, los siguientes factores: la historia y tradición, el impacto en el mercado, el reconocimiento de la marca, las ventas y participación en el sector, los procesos, la competitividad, los mercados que atienden, los inventarios que se posean al momento de la valoración; aunado al valor percibido por el consumidor, el grado de innovación, el grado de significación, los vínculos emocionales que genera, las barreras de entrada, la cobertura, la profundidad de línea (versatilidad de la marca, en la que cada referencia atiende a un nicho, un motivo o una ocasión de compra) .
El reto para los estrategas y para las empresas está concentrado en la creación de marcas fuertes y el aporte de valor permanente que las marcas ofrezcan al mercado, convirtiéndose así en un propósito prioritario para la Organización. Posiblemente el argumento de mayor relevancia en ésta década consiste en la importancia de la marca que es mayor a la de los activos tangibles tradicionales, Algunos autores –entre ellos Light- , afirman que «en el futuro será más importante tener la propiedad de una marca que la de varias fábricas. La única vía de tener reconocimiento e influencia sobre el mercado es mediante la posesión de marcas que dotan al producto de un valor añadido». De otro lado, Nomen destaca que el eje estratégico de las empresas actuales debe modificarse de la «máquina a la expresión de la idea» (destacando I&D, la innovación, patentes, propiedad intelectual, el know how, entre otros). Existe una justificación valiosa de estas posturas y básicamente se sintetizan en la improbabilidad que tiene la competencia de duplicarlos, mientras que en los activos tangibles, todo es básico.
1. Qué hacer?
Numerosos estudios (Aaker, 1996; Kapferer, 1993; Keller, 1993; Múgica y Yagüe, 1993; Urde, 1994; Wood, 2000) hacen notorio en sus escritos la relevancia de la marca en la concepción estratégica del negocio, argumentando que la marca no es una variable del marketing, sino que más bien, la marca como variable debe aglutinar los esfuerzos de la empresa y producir en la misma la alineación estratégica, pues se convierte en estandarte de la planeación y de la prospectiva.
La marca –atributo del producto– es una entidad de información y de consolidación que denota lo que es el producto, que causa en el consumidor, pero esencialmente la marca es lo visible para el mercado y además se supone que debe convertirse en la representación y generación de valor diferencial para el mercado y los stakeholders con quienes interactúa la empresa.
El valor de marca es el concepto clave que justifica la importancia estratégica reconocida a la marca en los últimos años . Autores como Aaker, Keller; y Wood, entre otros , señalan que las respuestas que la marca suscita en el consumidor pueden ser de tres tipos:
1. De tipo cognitivo: el grado de reconocimiento sobre lo visual o fonético que permiten leer la imagen de marca, además la decodificación que logra el consumidor frente a sus atributos y beneficios, es decir, el significado de la marca para el consumidor.
2. De tipo afectivo: gustos, actitudes, preferencias, asociaciones y vínculos que despierta y transmite la marca al mercado
3. De tipo conativo: repuestas evidentes del consumidor promovidas por la marca, como la actitud, intención de compra y la fidelidad hacia la misma
La marca debe mover la empresa como punta de lanza, pero es necesario el aval y fomento desde la Alta Gerencia e involucrando su correlación con las áreas funcionales y cuidándola como el activo más valiosos, así:
Ü Proporcionando criterios de decisión para descubrir nuevos nichos y afianzarla a partir de la lealtad del cliente, fortaleciendo su posicionamiento y su equity (valor percibido)
Ü Proporcionando una atención permanente por parte de los responsables de la marca ( gerencia de mercadeo, gerencia de producto, operador logístico, vendedor, impulsadoras, mercaderistas, etc.) puesto que la marca como Activo Vital, debe estar blindada frente a las contingencias y cambios del mercado.
Ü Ayudando a apoyar la concentración organizacional, las comunicaciones, las estrategias, la micro-segmentación, los recursos; asumiendo que probablemente es la variable más importante en la orientación empresarial.
Ü Ayudando a priorizar los recursos para la sostenibilidad de la misma; entendiéndose que la marca está viva y requiere toda la atención de la organización.
Ü Entendiendo que la marca se construye desde adentro; involucra elementos tales como la cultura organizacional, la sinergia, la comunicación interna, el endo-marketing, los objetivos corporativos y demás razones que permitan constituirla en generadora de valor
Para que la medición del impacto que genera la marca pueda ser aplicado, se torna de suma importancia el fomento desde la Alta Gerencia, para que esta avale la importancia de este activo y que se convierta en el eje de las estrategias no sólo de mercadeo, sino las corporativas. Sí es así, la estrategia corporativa, será inspirada definitivamente por la marca, en términos de sostenimiento y de orientación a la generación de valor.